Conocidos como ‘supercontagiadores’, las personas populares en redes ejercen un nivel de influencia sobre los demás. Su acción aumenta las interacciones y los contactos, por eso también tienen una gran responsabilidad en lo que comparten.
La desinformación empieza muchas veces con un ‘supercontagiador’ (alguien conocido o con muchos seguidores que la comparte) y es así como se mueve a través de la red. De esa manera aumenta las interacciones y los contactos. El sistema podría verse como si se tratara de un virus que contagia, pero aquí lo que se contagia es la desinformación, algo que tiene, de alguna manera, la intención de engañar.
Así como existen usuarios que informan o comparten información certera y verificada, también existen otros que publican o comparten desinformación.
Un usuario de redes, al ver que un influencer comparte algo, lo único que hace es interactuar, compartir y eso se multiplica en las redes. En ocasiones puede ser información llamativa, novedosa, alarmante, y que apela a las emociones, pero detrás de esos posteos siempre existe una intencionalidad y puede tratarse de desinformación.
Ahora bien, si solo hablamos de la red social de Facebook, nos encontramos con publicaciones de compañeros, amigos y familiares; es decir, si se publica una desinformación, nuestra red, de alguna manera, interactúa y/o comparte dicha publicación. Además, Facebook es la más utilizada por los millennials y la Generación X.
Según un estudio realizado en Reino Unido, cada usuario de la red social cuenta en ella con el doble de relaciones de amistad en comparación con el número de amistades físicas. Por ejemplo, si tienes 50 amigos reales, en la red social puedes tener el doble.
Los investigadores de la Universidad de Tufts han ideado un modelo informático que refleja notablemente la forma en que la información errónea se propaga en la vida real. Una publicación del 7 de enero en la revista PLOS ONE menciona que: «Este modelo podría ayudarnos a comprender cómo se difunden la desinformación y las teorías de conspiración, para ayudar a idear estrategias para contrarrestarlas».
Los científicos que estudian la difusión de información a menudo toman la página de los epidemiólogos, modelando la propagación de creencias falsas sobre cómo se propaga una enfermedad a través de una red social.
Otro de los factores como se propagan la información o la desinformación es a través de los contactos, depende del nivel de confianza de la fuente. Eso puede influir en el momento de recibir la información o generar la interacción.
La desinformación ha aumentado y se propaga rápidamente a través de las redes, es importante que antes de compartir verifiques su veracidad y no contagies a tus redes con desinformación.
Te puede interesar:
· El CNE apenas admitió a trámite el pedido
· Habrá una sanción de un salario básico para quienes incumplan
· El nuevo Presidente de la Asamblea era alcalde de Azogues cuando se difundió el audio

Comments are closed.